Consiste en la inyección, en la zona a tratar, de solución fisiológica y reductores específicos. Luego se aplica en la zona un tipo especial de ultrasonido digital con una frecuencia de 3.3 Megahertz, que posee propiedades antinflamatorias y de acción directa sobre las células de grasa que contiene el tejido adiposo.
Por efecto del ultrasonido se produce la eliminación del contenido graso de dichas células. La grasa así disuelta, entra en el corriente linfática o sanguínea y se elimina con la orina, produciendo una disminución del volumen adiposo.